Bien examinadas
Análisis de glucosa, de la vista, el papanicolau, la mamografía, son algunos de los exámenes que debe hacerse reiteradamente la mujer a lo largo de su vida. Observe la siguiente guía.
VANNIE ARROCHA MORÁN
Para procurar que su organismo siga en buen estado debe darle calidad de vida y no saltarse los controles médicos.
El concepto de visitar al doctor sólo cuando se está enfermo debe cambiar. Es más económico y saludable prevenir con exámenes periódicos su salud, que lamentarse frente a los síntomas que van apareciendo.
Por ejemplo, cada mujer debe estar pendiente de la evolución que experimenta su sistema reproductor, porque ello afecta su cuerpo y hasta sus experiencias de vida.
El ginecólogo obstetra Rafael de Gracia señala que las adolescentes, una vez hayan tenido su primer período mestrual, deben ir al ginecólogo, no para un examen genital, sino para ‘un reconocimiento general que permita establecer de manera rápida que esta faceta de su desarrollo ha iniciado de buena forma’, y ‘con el advenimiento de la vacuna contra el virus del papiloma humano (causante principal del cáncer cérvico-uterino), podría aprovecharse para iniciar el esquema de vacunación a las jovencitas’.
Además, en el lado menos grato, en los órganos reproductores pueden desarrollarse cánceres como el de ovarios, útero y mamas, por lo que los médicos recomiendan hacerse un ultrasonido transvaginal para detectar posibles anormalidades en el ovario; la realización del papanicolau para vigilar el estado del cuello uterino, y el autoexamen palpable de mamas y el ultrasonido para las mujeres jóvenes, y para las mayores de 40 años se recomiendan los anteriores más la mamografía.
> Metabolismo y corazón
Para vigilar el sistema endocrino, el médico endocrinólogo José Montenegro sugiere que, desde los 20 años, la mujer se haga un examen en ayuno de glucosa, cada año; y de perfil de lípidos, cada cinco años, si los resultados no presentan alteraciones.
El examen de la glucosa es para descartar diabetes y el de perfil lipídico es para descartar dislipidemias.
Añade a éstos el examen TSH (en sangre) a partir de los 35 años, cada cinco años, para valorar la función de la tiroides, para descartar hipotiroidismo e hipertiroidismo.
El sistema cardiovascular es otra área que requiere de mucha atención, especialmente en las mujeres maduras, pues al pasar la menopausia y perder los estrógenos (hormonas femeninas) quedan indefensas ante eventos cardíacos.
Tampoco son menos preponderantes la salud visual, bucal y de la piel.
Hemos elaborado un cuadro, con colaboración de médicos de diferentes especialidades, que ofrece una guía del control médico que le debe dar a su cuerpo. |